Dos días completos estuvo inactiva la versión Web del diario La Verdad y hoy finalmente regresa a la red de redes con un completo rediseño que trae al medio a la era de la Web 2.0.
Lo primero es que el cambio no es nada revolucionario.
Tanto el color pastel y la orientación de las categorías en una barra superior son preceptos del periodismo digital español y que ya ha empapado a El Nacional por tomar un ejemplo. Todas las informaciones se encuentran dispersas alrededor de la página, incluyendo nuevas secciones (entre ellas blogs, periodismo ciudadanos y responsabilidad social de la empresa) y espacios que parecen inútilmente llenar vacíos en la primera plana.
Tiene ahora mayor navegabilidad, con la opción de comentar directamente en la noticia, además de la posibilidad de ver más fotos de las que generalmente se publican y hasta videos en determinadas notas.
Se mantiene inamovible la barra de publicidad y aunque sigue vigente la versión física y completa del diario, hay un retroceso enorme en su presentación, ya que después de haber “evolucionado” a un sencillo y agradable sistema de navegación basado en flash, ahora regresa a PDF, lento como él solo. Vale destacar también que los textos los dejaron sin justificación alguna y además de la clásica barra de avances noticiosos, agregaron otras idénticas pero segmentadas justo abajo, enlodando más el espacio visual.
En general, los cambios son simples y medianamente vistosos, pero se nota un apresuramiento en la diagramación del contenido que de seguro –aspiro y espero- resolverán con el pasar del tiempo.
Discovery Channel transmitió ayer uno de sus cuatro documentales dedicados a la Internet, que roza en lo interesante y nos ayuda a entender la democratización de los medios (y por ende, de la comunicación) a través de la red de redes, su evolución y conceptos que son cada vez más frecuentes en estos tiempos como la Teoría de los seis grados de separación o la Web 2.0.
El video dura casi una hora, pero bien vale la pena sentarse y prestarle un tanto de atención. El resto de los documentales lo pueden ver y hasta descargar desde ésta página.
A más de hora y tanto de haber terminado el blogday, y de habérmelo perdido el año pasado (y los anteriores a ese), decidí no quedarme en las cinco recomendaciones convencionales sino extender un poco la lista para celebrar aún más esta extraña festividad.
Pensado para y por los estudiantes de Comunicación Social de LUZ, No te eches el polo es una de esas rarezas para promover la participación y el pensamiento dentro del mencionado espacio universitario. No ha terminado de calar ante un claro caso de apatía, pero yo aspiro y espero que logre hacerlo con un poco más de tiempo.
Este blog hace uso de su nombre para mostrar, cada cierto tiempo, temas relacionados con el periodismo, sobre todo de aquel hecho por los que no tienen aún un titulo que los acredite para tal fin. En un lugar tan necesitado de nuevas propuestas en el área, como lo es Maracaibo, este rincón en la Web reluce como una gran alternativa al debate de las ideas en temas específicos y necesarios para el periodista en formación.
Ya Roberto tiene rato pausado, sin embargo, cuando decide redactar, hipnotiza con sus elaborados escritos que sutilmente rozan en crónicas, aunque él mismo los define como simples reseñas. La música es lo que mueve a este blog, sobre todo si es de aquella que está impregnada por los toques cabimeros (relativo a Cabimas), aunque de vez en cuando habrá uno que otro antojo por lo personal.
Tanto éste como los demás espacios son cien por ciento locales y adolecen de un mismo mal: la actualización. Luego de saborear cada letra relativa, en su mayoría, a Publicidad y Mercadeo, el Manublog, que es como el autor autodenomina a su sitio, nos indigesta con su intermitente y fugaces apariciones en la Web. Aún así entretiene lo suficiente, bajo su particular óptica zuliana, como para esperar sin ningún problema su siguiente entrega.
Seamos sinceros. Todo trámite que haya que realizar en cualquier oficina pública en Venezuela, es una dura patada en los testículos. Las eternas colas, producto de la ineficiencia y la tranquilidad propia de los venezolanos, si bien permite florecer las ideas más creativas de los criollos, sigue siendo una calamidad que parece multiplicarse con tanta rapidez como los Gremlings al tocar el agua o comer a la medianoche.
Ahora bien, no hay que andar con la cara larga durante todo nuestro día de “paseo documental”. Se puede alegrar nuestra madrugada, mañana, tarde y hasta noche, dependiendo de la entidad, con esta selección musical elegida para tal fin.
Dido- Hunter
Son las tres, cuatro o cinco de la mañana, hora en la que llegas a la institución o ente gubernamentalpara comenzar a calentar puesto. Hay personas ya en el sitio, lo que te hace pensar que no bebieron la noche anterior, ni bailaron joropo o simplemente no tienen servicio de cable para calarse las repeticiones de la sempiterna serie Beverly Hills 90210. Luego de presentarte con las personas que tengas adelante o detrás de ti (los que te defienden el puesto mientras comes o echas la meaita más adelante) sacas tu perol musical (¡Nada de iPods!) y colocas a Dido con su melodioso Hunter. Con ella, girarás tres veces el cuello,te estirarás y tocarás los pies. Ese será tu calentamiento inicial para la larga jornada que se avecina.
Franz Ferdinard- Take Me Out
Saliendo los primeros rayos de sol, aparecerán los cafecitos, los periódicos sensacionalistas, los mudos que te cantan sus peticiones y los impelables plastificadores. Comenzarán a aparecer las personas que preguntan requisitos, las viejitas copetonas que ya se cansaron, y porque eres más joven tienes que calarte lo tuyo y lo de ellas.Para no seguir dando información sobre quién es el último de la fila, te colocarás nuevamente los audífonos, y escucharás Take Me Out de Franz Ferdinard, una tonada enérgica in crescendo que comenzará a sacudirte el cuerpo, y con ello los pegostes que se te quieren adherir.
Incubus- I wish you were here
De tres a cinco horas después de estar en la cola, comienzan a aparecer con total parsimonia aquellos “funcionarios” que abren minutos por encima de la hora indicada, pero que cierran superpuntuales a la hora de salida. En este momento, a cada bostezo, aparece un personaje nuevo al frente de ti que encontró un hueco mientras se desplazaban y que ya toma como suyo el lugar, que minutos antes era el tuyo. Entre pausa y pausa de las conversaciones con tus “vecinos”, recurrirás a I wish you were here de Incubus, deseando que lo que tu sufres lo sufra multiplicado por diezla persona que se le ocurrió el genial sistema de atención en el que estás. Recuerda que en ese momento no estás happy, happyy debes seguir toreando a los que te arman conversaciones melosas con tal de que los salves del calvario que tu ya has sufrido en la cola.
La pausa estimada para este blog desapareció mucho antes de lo estimado y es por ello que para celebrar, traigo a la palestra una especie de decálogo publicado por la página de Telecolor donde hacen varias recomendaciones para beber y no llegar a la verguenza por el exceso.
1. No bebas en ayunas, "con el estómago vacío". Prepárate algo de comer antes de concurrir a una reunión. Elige alimentos con contenido graso que retardan la absorción del alcohol.
Recuerda que por el contrario, los dulces aceleran la misma.
2. No bebas más de una "unidad de alcohol" por hora. Esta medida indica la cantidad
promedio que tu cuerpo puede metabolizar, evitando su acumulación y por lo tanto los efectos
indeseables. Una unidad es: una copa de vino (150ml), una lata de cerveza (350ml) o un trago que contenga una bebida blanca (40ml), que es la que tiene mayor graduación alcohólica.
3. Bebe lentamente, deja la copa luego de cada trago. Si la mantienes en tu mano tenderás a
tomar más aprisa.
4. Nunca conduzcas bajo los efectos del alcohol. Si lo tienes que hacer, no bebas o respeta la
proporción 1 unidad/hora, y deja de beber una hora antes de conducir.
5. No tiene importancia que mezcles diferentes tipos de bebida. Lo que en realidad daña es la
sumatoria de alcohol, y no su mezcla.
6. El café sólo hará que te percibas más despierto, no disminuye los efectos del alcohol. Lo
mismo hará una ducha de agua fría. Por lo tanto, la lentitud en los reflejos y la alteración en la medida y la distancia (dismetría) que produce el alcohol se mantienen.
7. Si han pasado más de dos horas de la ingesta de alcohol, no servirá de nada que intentes
producirte el vómito. El alcohol ya ha dejado tu estómago.
Si el de Roberto implosionó, el de la profesora Raisa Urribarrí hibernó y el de Osío Cabrices simplemente entró en un receso, este blog denominado Dawarg sigue con su pausa para cumplir otros compromisos, por lo menos hasta la segunda semana de agosto. El c-box (cuadrito a la derecha) sigue estando disponible para cualquier weboná que quieran comentar, sobre Mi Diario, de Mercadeo y hasta para insultar. Nos leemos.
He aquí una de esas múltiples interpretaciones que se le puede dar a un mensaje como resultado de un detalle ortográfico... ¿o será que en verdad buscan varones entre comillas?
Lugar de la curiosa solicitud: El (muy) futuro comedor del Núcleo Humanístico de la Universidad del Zulia.