Tengo una especie de relación odio-amor con Maracaibo. Por un lado, odio el dinamismo tan letárgico que tiene; si se está 30 años fuera de esta ciudad y después se regresa, no encontrará muchas diferencias, y bastará semanas, incluso, días para readaptarse al ritmo maracaibero. Su transporte público es pésimo y deficiente, desgarra la ropa hasta al más desprovisto de ella y nunca se puede contar con éste cuando la puntualidad es la regla. Por otro lado, está su gente, su cultura, sus tradiciones, que es el verdadero valor de Maracaibo y es el que le da vida a este hibrido pueblo-ciudad.
Para los que nacen en esta tierra y que en verdad, conocen qué es ser maracucho, saben que es algo no explicable diciendo sólo “Lago, china, calor y puente", es un no-se-que insertado en nuestras conciencias desde el mismo momento que abrimos los ojos por primera vez en Maracaibo. Las mismas tradiciones nos llevan a realizar alguna actividad relacionada con la iglesia por la feria de la Chinita, se nos pega el voceo porque el carajito del colegio se le pegó de su papá y no los transfiere más rápido que la lechina, y terminamos coreando “con los pañales que te di” en las canciones de cumpleaños, y en la que más de uno se inicia en el mundo de las cervezas.
Me ha dado por recorrer un poco mi Maracaibo y en esta oportunidad fui a parar en el Mercado de San Sebastián, ubicado al final de la avenida el Milagro, cerca del antiguo Comercial Chichilo (y dónde la alcaldía dijo que iba a llenar de buhoneros) y que no venden más que articulos indígenas, porque si uno desea sentarse, le pega el sol por cualquier lado, y si se desea comer, nada más hay dos negocios de comida con dos tristes neveras con refresco.
Aún así, decidí visitarlo para que una amiga tomara fotos, y aproveché para quitarle algunas y tomar otras con mi cámara para reseñar aquí y postearlo en Weblog Venezolano. Les dejo el cerro de fotografías a la espera de que les guste (y comenten).
Con la Copa América cada vez más cerca, Maracaibo (como sede de la final del torneo) se engalana para tal fin. Aquí publico varias fotos, provenientes de la revista Estampa Zuliana, de mi amiga Victoria y de mi autoría, y les quedaré debiendo otro post con más fotografías durante el evento.
Al parecer el Hotel Kristoff, al igual que el Banco Occidental de Descuento en varias parte de Maracaibo, optó por un motivo sencillo, pero que no pasa inadvertido ante el público.
La avenida 4, mejor conocida como Bella Vista, está decorada de extremo a extremo. 13 cuadras están ambientadas con banderas e imágenes de las selecciones que participan en el torneo. Aqui vemos a Uruguay:
Ha llegado a mi correo un simpático estudio semántico de la palabra Verga en Maracaibo y que fácilmente se integra a ese tomo de maracuchismos que publiqué hace un tiempo ya. Al inicio de la lectura, hacen la primera y única advertencia del texto:
Es muy importante el tono de voz al pronunciar las distintas VERGAS usadas por el Maracucho. Estas acepciones deben ser utilizadas junto con la entonación correspondiente para lograr el efecto deseado.
Si hay algo que distingue a los maracuchos es su tono juerguista y de broma en cada conversación con cada ser que se consigue por la calle. Pero al momento de defender lo suyo, además de escucharse el característico “No quiero nada con vos”, sacan todo su arsenal, incluida la creatividad.
Es por eso que no les extrañé ver de vez en cuando cosas como “pinchamos cauchos gratis” que cómo dice la misma propietaria del negocio de las copias dónde estaba este anuncio, nunca haría nada contra nadie, simplemente quiere asustar a quienes usan su estacionamiento para ir al salón de belleza o a la licorería que le queda de lado y lado. No se crean, no todos son así. La tranquilidad se desvanece con la tercera cerveza del viernes o con el primer rayito de sol que produzca calor.
¿Habrá alguien que en verdad no haya escuchado esto? En Maracaibo, alguien debe haberlo hecho por lo menos una vez porque ha pasado desde repique de celular hasta intro en cd`s piratas. Aquí lo dejo una vez más, a la espera de que encuentre a ese alguien "incurto" de la cultura maracaibera.
Generalmente a los maracuchos les gusta comer algo que tenga full colesterol o que deje una bolsa de papel transparente de la grasa que tiene. No es por nada, pero en Maracaibo se come grasa pareja a cualquier hora. Por eso no es raro ver a alguien a las seis de la mañana comiendo pastelitos, mandocas y empanadas acompañados con un refresco, para nada Light y bien frío porque sino te lo devuelven rapidito con el calor tan espantoso que la mayoría de las veces hace acá. He aquí dos ejemplos:
La arepa Principal comida venezolana, pero en Maracaibo a diferencia de otras regiones, casi que se logra freir hasta el plato por las calorías que uno consume. El relleno más popular es el de pernil, pero ahora se consiguen variedades como carne mechada, carne asada, pollo, chicharron y hasta mixto. Los lugares más recomendados para comer: Nestico´s (no sé explicar la direccíon pero puedo decir que es en el C.C. Caridad del cobre), Arepas Santa Rita (son varias desperdigadas en Maracaibo, pero la principal queda en av. 8 y puedo decir que son las únicas que venden arepas de plátano), Tostadas San Benito (Av. 8 santa rita con calle 64, son las del clásico agua de sapo que no es más que un caldo).