Si hay algo que esperaba yo cuando subí al pico Bolívar a través del
Teleférico de Mérida, el pasado fin de semana, es que cayera nieve o que hubiese bastante visibilidad a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, no conseguí ninguna de las dos cosas más que una buena fatiga por la altura y un buen susto al creer que una baranda se iba a caer (y yo iba a rodar hasta llegar a la ciudad de Mérida).
El último tramo es sin duda alguna el más espectacular por lo impresionante que es la vista y el cansancio de haber pasado tres estaciones previas. Aquí, se encuentra la
Virgen de las Nieves, una escultura que si hablara nos contaría sobre las grandes nevadas en el pico, los carajitos que han vomitado sobre sus pies o hasta las desmayos que han motivado a más de uno a llegar a la enfermería cercana. Como no llevé una cámara apropiada, me hice con dos buenas imágenes de esta figura en una de las estaciones (bien caras por cierto), que por supuesto, las publico gracias a que la Internet permite plagiar, hipertextualizar y hasta comentar cosas absurdas.
P.D.:
m.s.n.m = Metros sobre el nivel del Mar.