Hay tres cosas que extrañaría si me fuera de Venezuela: una buena cachapa con queso guayanés, el infaltable chocolate blanco Galak y Frescolita. Y es que el mencionado refresco es el delirio de más de uno, bien sea grandes o pequeños, producto de una mezcla de recuerdos y sensaciones que sobresalen simplemente por ver su color rojo (pegando a rosado ámbar) y oler el exquisito aroma dulce y suave que sirve de antesala a su espléndido sabor.
Coca Cola, dueña de la marca
Frescolita, ha decidido renovar la imagen del mencionado refresco, un cambio simple, donde sólo se le agrega el eslogan
"Qué rica idea" y apela a los momentos únicos de los venezolanos donde se comparte tomando una Frescolita, invento
made in Venezuela. Hace tiempo leí en
Cuando Era Chamo un poco de la historia de Frescolita que extrajo a su vez de la revista
Producto y que dice así:
“Frescolita, hoy bebida icono entre venezolanos, surge a finales de los años 50 como un refresco con sabor a tutti fruti llamado Crema Roja. Para 1956 el cargo de vicepresidente de mercado en Pepsi-Cola lo ejercía Orlando Cuevas, que se da cuenta de lo poco comercial que era Crema Roja, un refresco con sabor a frutas. Así que decidió hacerle algunos ajustes: el color rojo lo transformó en ámbar –el de casi todos los refrescos de sabores– y el sabor a tutti fruti lo sustituyó por el vainillado, más popular para la época.
Antes, recorrió el país para hacer un estudio de mercado sobre las preferencias de los venezolanos por las bebidas carbonizadas y su percepción por la Crema Roja. Las investigaciones mostraron que los consumidores no pedían refrescos por la marca, sino simplemente por su sabor (un fresco de piña). Es así como entiende que lo primero que debe cambiar es el nombre, y de allí en adelante comenzó a llamarse Frescolita.
Cuevas plantea a la junta directiva de Pepsi-Cola crear una fórmula diferente para el nuevo producto. Para lo cual buscó las tres colitas más vendidas del país: Cola Victoria, la única de color rojo en Venezuela, que se vendía en Maracaibo; Colita Cristal, cuyo mercado era Cumaná, y Cola Grapette, vendida en Caracas. Con estas tres fórmulas, pidió a la empresa neoyorquina Fisher Brothers y a la venezolana Liquid Carbonic que desarrollaran –cada una por separado– un concentrado similar al de estas marcas, para realizar un último estudio sobre las preferencias por esas dos nuevas fórmulas en el público.”
En el blog mencionado aparece un poco de los primeros comerciales de Frescolita y los Frescolocos, así que tienen un chance, pasen por allí para refrescar buenas épocas.