Pensaba jubilar este blog y desaparecerlo del mundo de las bitácoras, pero si me ha dado tanto en tan sólo cuatro años ¿Para qué desaparecerlo? Por eso he decidido retomarlo, dejar de un lado la flojera y volver con todos los hierros este 2009 a este espacio con el que nací y crecí como blogger, previa revisión de su contenido y de su orientación. Por lo pronto, festejamos otro año de vida, esperando que aún tenga por ahí algún ávido lector que responda a través de los comentarios.