
Yo que viví la buena era de
MTV, o por lo menos una de las tantas, recuerdo con cierta nostalgia y afecto a
Daria, la serie animada que repetían hasta el cansancio y cuyo atractivo radicaba en sus particulares personajes más que en su hilarante historia.
Sin un ápice de belleza externa aunque bien compensado con una inteligencia inigualable, encontramos a
Daria Morgendorffer, protagonista que a través de su experiencia como adolescente inadaptada nos muestra su entorno familiar y escolar.
En primer plano encontramos al hiperactivo
Jake y la tediosa
Helen, padres ejecutivos que capitulo tras capitulo vemos como inútilmente tratan de comprenderla junto a su hermana,
Queen, que resulta ser la antítesis de Daría: bella, popular y asediada de una tripleta de
groupies. Por otro lado tenemos a Jane, la amiga
cuasi hermana tan inadaptada como ella cuya habilidad pesa en la pintura, mientras que la de su hermano,
Trent, está en la música.

El resto del plantel está conformado por algunos estereotipos juveniles estadounidenses: la porrista desorientada (Brittany), el atractivo y lerdo jugador de Fútbol (Kevin), el
loser quesuo (Upchuck), la profesora estricta, el conciliador y el estresado/estricto (Diane, Timothy y Anthony respectivamente). En las últimas temporadas se añadió a
Tom, un personaje que primero fue novio de Jane aunque al final Daria le cortó las alas luego de un breve amorío.