A mis manos ha llegado la versión mexicana de la revista
FHM (For Him Magazine) que como su titulo lo dice, está enfocado evidentemente a un público masculino.

Esta publicación,
para mayores de 18 años, deleita con imágenes de jóvenes chicas casi como Dios las trajo al mundo, entremezclada con información sobre sexo, salud, motores, deportes, tecnología y fashion, y toques de ocio como música, película y videojuegos, todo proporcionalmente distribuido para complacer nuestro lado adulto, adolescente e incluso, infantil. Empero, esta revista aún con todos los elementos que posee, tiene una única característica que la deslinda abruptamente del peldaño de “joya editorial”:
el lenguaje mexicano burdo, coloquial y en momentos hasta chocante, en cada una de sus páginas.

El uso indiscriminado de regionalismos mexicanos aunado a ese “exceso de confianza” mal empleado en cada letra impresa, a mi parecer, deja a esta revista muy por debajo de publicaciones como
Urbe Bikini, por nombrar un ejemplo, que aunque es muy similar a
Playboy en cuanto imágenes (con la diferencia de que aquí hay algo de ropa), mezcla entrevistas y relatos estratégicamente diagramados, resaltando siempre palabras impregnadas de erotismo y hasta cierto sadismo con un elegante, inteligente y tenue sentido del humor, muy diferente a lo que es FHM. Llega un momento en el que la lectura en la mencionada revista se hace tan incomprensible como el inglés para un
wayuu o la trigonometría para un niño.
Quizás ellos en su tierra son profetas por aquello del lenguaje regional, así como pasa en
Argentina con su bendita acentuación en todas las palabras y como ocurre
en Maracaibo con el voceo, pero a mí se me hace sumamente desagradable ese lenguaje en una publicación que en verdad lo tiene todo para ser una gran revista y que espero que alguna editorial venezolana acepte adaptarla al contorno local.