Si hay algo que distingue a los maracuchos es su tono juerguista y de broma en cada conversación con cada ser que se consigue por la calle. Pero al momento de defender lo suyo, además de escucharse el característico
“No quiero nada con vos”, sacan todo su arsenal, incluida la creatividad.

Es por eso que no les extrañé ver de vez en cuando cosas como
“pinchamos cauchos gratis” que cómo dice la misma propietaria del negocio de las copias dónde estaba este anuncio, nunca haría nada contra nadie, simplemente quiere asustar a quienes usan su estacionamiento para ir al salón de belleza o a la licorería que le queda de lado y lado. No se crean, no todos son así. La tranquilidad se desvanece con la tercera cerveza del viernes o con el primer rayito de sol que produzca calor.